Buscar en el blog

domingo, 1 de septiembre de 2013

Pensamientos abandonados

Los pensamientos, abandonados a sí mismos, crean el samsara. Al no ser sometidos a ningún examen crítico, conservan su aparente realidad y perpetúan la confusión cada vez con más fuerza. Sin embargo, ninguno de ellos, sea bueno o malo, posee la menor realidad tangible. Todos, sin excepción, están completamente vacíos, como arcos iris, inmateriales e impalpables. Nada puede alterar la vacuidad, ni siquiera cuando velos superficiales la ocultan a nuestra vista. En realidad, no es necesario esforzarse en retirar esos velos; basta con reconocer que son ilusorios para que desaparezcan. Cuando los pensamientos oscurecedores se desvanecen, la mente reposa, vasta y serena, en su propia naturaleza.

El agua es suave y fluida; el hielo, duro y cortante.

Durante el invierno, el hielo petrifica los lagos y los ríos, y el agua se vuelve tan sólida que puede sostener hombres, animales y vehículos. Con la primavera, la tierra y las aguas se calientan: es el deshielo. ¿Qué queda entonces de la dureza del hielo? El agua es suave y fluida; el hielo duro y cortante. No podemos decir que son idénticos ni tampoco que son diferentes, pues el hielo es agua solidificada
, y el agua, hielo fundido. Los mismo sucede con nuestras percepciones del m.undo exterior. Aferrarse a la realidad de los fenómenos, estar atormentado por la atracción y la repulsión, así como por las preocupaciones mundanas, produce una especie de barrera de hielo en nuestra mente. Así pues, hagamos que se funda el hielo de nuestras frustraciones a fin de que su frescura modere los ardores de la pasión.

sábado, 3 de agosto de 2013

Experiencia introspectiva

Lo propio de la experiencia introspectiva consiste en distinguir, en el seno de esta complejidad, las emociones que contribuyen a la felicidad de las  que son causa de sufrimiento. Con el uso es como el herborista que distinguirá las plantas venenosas de las plantas medicinales,  del mismo modo, si observamos honradamente las repercusiones de nuestras emociones, nos resultará cada vez menos difícil distinguir las que incrementan nuestra alegría de vivir de las que hacen disminuir.

domingo, 21 de julio de 2013

El ego

El ego sólo puede proporcionar una confianza falsa, construida sobre atributos precarios -poder, éxito, belleza y fuerza física, talento intelectual, opinión de los demás- y sobre todo aquello que creemos constituye nuestra "identidad" a nuestros ojos y a los de los demás. Cuando las cosas cambien y el desfase con la realidad se hace demasiado grande, el ego se irrita, se crispa y se tambalea.  La confianza en uno mismo se viene abajo, sólo queda frustración y sufrimiento.

sábado, 13 de julio de 2013

Perder el corazón

-Es extraño-dije-. Yo aún tengo corazón y, sin embargo, a veces lo pierdo de vista. No. Mejor dicho, posiblemente está siempre perdido y sólo en ocasiones lo recobro. A pesar de eso, tengo la certeza de que volverá, en un momento u otro, y esta certeza es la que, en definitiva, vertebra y sostiene mi existencia. Por eso me cuesta tanto imaginar que significa perder el corazón.


El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Haruki Murakami
Ed. Tusquets