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viernes, 1 de noviembre de 2013

A mi padre

Lo poco o mucho que quede de mi padre,
esta en mi memoria y mi memoria estará,
donde yo esté, así sea en un cementerio o viendo un partido.
Acceder  a esa memoria está en mi mano todos los días del año.

Tazacorte

Día de todos los santos

jueves, 31 de octubre de 2013

Ni tan siquiera Júpiter podría hacerlo.

Me parece que mi cuerpo es tan sólo la escoria de mi ser superior.  Si lo queréis, tomadle ; tomad mi cuerpo, digo.  No es mío.  ¡Y tres veces hurra por nantucket! Que el buque se desfonde y con él mi esqueleto, si quieren. Porque desfondar mi alma ni tan siquiera Júpiter podría hacerlo.

Moby Dick
(Herman Melville)

miércoles, 30 de octubre de 2013

domingo, 1 de septiembre de 2013

Pensamientos abandonados

Los pensamientos, abandonados a sí mismos, crean el samsara. Al no ser sometidos a ningún examen crítico, conservan su aparente realidad y perpetúan la confusión cada vez con más fuerza. Sin embargo, ninguno de ellos, sea bueno o malo, posee la menor realidad tangible. Todos, sin excepción, están completamente vacíos, como arcos iris, inmateriales e impalpables. Nada puede alterar la vacuidad, ni siquiera cuando velos superficiales la ocultan a nuestra vista. En realidad, no es necesario esforzarse en retirar esos velos; basta con reconocer que son ilusorios para que desaparezcan. Cuando los pensamientos oscurecedores se desvanecen, la mente reposa, vasta y serena, en su propia naturaleza.

El agua es suave y fluida; el hielo, duro y cortante.

Durante el invierno, el hielo petrifica los lagos y los ríos, y el agua se vuelve tan sólida que puede sostener hombres, animales y vehículos. Con la primavera, la tierra y las aguas se calientan: es el deshielo. ¿Qué queda entonces de la dureza del hielo? El agua es suave y fluida; el hielo duro y cortante. No podemos decir que son idénticos ni tampoco que son diferentes, pues el hielo es agua solidificada
, y el agua, hielo fundido. Los mismo sucede con nuestras percepciones del m.undo exterior. Aferrarse a la realidad de los fenómenos, estar atormentado por la atracción y la repulsión, así como por las preocupaciones mundanas, produce una especie de barrera de hielo en nuestra mente. Así pues, hagamos que se funda el hielo de nuestras frustraciones a fin de que su frescura modere los ardores de la pasión.

sábado, 3 de agosto de 2013

Experiencia introspectiva

Lo propio de la experiencia introspectiva consiste en distinguir, en el seno de esta complejidad, las emociones que contribuyen a la felicidad de las  que son causa de sufrimiento. Con el uso es como el herborista que distinguirá las plantas venenosas de las plantas medicinales,  del mismo modo, si observamos honradamente las repercusiones de nuestras emociones, nos resultará cada vez menos difícil distinguir las que incrementan nuestra alegría de vivir de las que hacen disminuir.