Buscar en el blog

viernes, 31 de marzo de 2023

Contacto con la música

 


Y el barco llegó a puerto 

y no se sabía como iba a llegar hasta ese norte inhóspito.

La trajo el padre de mi abuelo 

y del norte de Tenerife viajó a La Palma.


En la Palma, el padre de mi madre la consolidó en la familia.

Mi madre y todos mis ancestros encendieron esta llama.


Me llegó como a un primo lo engañan en la ruleta de la fortuna

mi primo me engañó con esta belleza.

Sabina y el jefe me velaban

Sam Coke, de mi hermano, me embelesaba.


Pedro puso la piedra de manera recia

mi tío, el guardián de la música, me invitó a entrar

prometiendo grandes tesoros

que eran demasiado para mí en esos momentos.


Recia y sólida era la piedra

aunque se llenó de musgo y de sabiduría

al final se dio cuenta mi ser

que la música formaba parte de él.




martes, 28 de febrero de 2023

Quietud luminosa



Desde la quietud luminosa de zazen

Emerge una ola de ternura con la forma de tu sonrisa.


d

jueves, 6 de julio de 2017

La auto-observación y el aprendizaje en mí mismo



En la auto-observación lo importante es mantenerme orientado a la percepción de mi mismo. Percepción que me permite observarme y aprender sobre mí.
Al practicar los ejercicios de auto observación tengo la oportunidad de observar y comprender que en la identificación y apego a mis creencias, supuestos, juicios, prejuicios y opiniones está el origen de mis conflictos.
Comprendo por mí mismo el origen de mis conflictos; los descubro, no a través de las explicaciones, ni teorías de otras personas ni de las interpretaciones que haga con mi pensamiento, ni de las valoraciones que me aportan mis ideas, conocimientos, enseñanzas y definiciones que también provienen del pensamiento, sino a través de la observación directa de lo que estoy experimentando.

Cuando gracias a atender al presente se silencia mi pensamiento se da una condición necesaria para que observe, comprenda y supere mis conflictos. Quedo en relación directa con la experiencia pues mi pensamiento deja de aportar información sobre lo que reconoce. Desde la quietud del pensamiento puedo comprenderme, observándome tal cual soy, y ganando en claridad sobre mis reacciones, abierto a lo que surge, con sensibilidad y afecto por mí mismo.

lunes, 22 de mayo de 2017

El día de mi cumpleaños.

   
Me levanto y ...Buenos días mi amor, feliz cumpleaños... gran sonrisa y primer momento de dicha. Una persona me ama lo suficiente para, en cuanto me siente despierto, me diga eso, dándome un beso.
  Enciendo una vela. Cojo una barrita de incienso y la enciendo. La barrita en un cuenco con arroz de tal modo que se va quemando poco a poco. Me siento a meditar el día de mi cumpleaños. Tu mente te trae episodios que un día normal no te trae.      Recuerdos de niñez de felicidad incomparable. Recuerdos de adolescencia de timidez y primeros besos. Adultez, trabajos, trabajos, copas, excesos, mas trabajo y ... Tomo conciencia de la cantidad de pensamientos que me suceden el día de mi cumpleaños. La sesión tarda mucho más de lo normal en equilibrarse. Mi mente se mueve en una nube plácida de recuerdos. Me siento dichoso de vida, inspiración, espiración, innumerables recuerdos de vida que me colman en dicha maravillosa, inspiración tras inspiración el día de mi cumpleaños.
   Desayuno leyendo los mensajes de mis amigos felicitándome el cumpleaños, algunos más formales y otros más cariñosos. Que maravilla. Que bueno es tener a seres que de alguna manera han influido en tu vida y tu, porque no, también en la de ellos.
   Me pongo ha trabajar y me sigan llegando mensajes de las redes sociales. No dejo de sorprenderme la gran cantidad de personas que sacan un momento para mandarme unas palabras. Otro regalo el día de mi cumpleaños.
   Que maravilla de almuerzo el día de mi cumpleaños. Lomos de bacalao con verduras. MMMMMM...
   Que siesta más divertida...
   Que tarde más calma y serena.
   Que noche más soñadora el día de mi cumpleaños.


jueves, 2 de marzo de 2017

Equilibrio entre el yo y el ser

El ser, visto como la esidad en uno mismo, y el yo como la estructura que alienta éste aquí y ahora.


Dani Remedios, 02.03.17

Democracia y conciencia se afianzan en la práctica.

Y es que la democracia no es una planta que crezca de manera espontánea. Al revés, es antinatural, pues está pensada para desviar y reprimir la innata tendencia humana a imponer por la fuerza nuestra voluntad a los demás. La democracia hay que aprenderla, y no como una lección teórica, sino en la práctica. Requiere siglos.
Todo tiende a la entropía. La democracia igual que el orden, debe ir de la mano de la razón y por extensión, también, de la conciencia.

Dani Remedios, 02.03.17

sábado, 25 de junio de 2016

El sentido de la vida

“El sentido de la vida es crecer y dar frutos como una tomatera”. Claudio Naranjo











Claudio Naranjo, doctor en Medicina, psiquiatra, pionero en la psicología transpersonal
Tengo 80 años. Soy chileno. Viudo, mi único hijo murió. La política se sirve a sí misma y al mundo económico. En el fondo lo que hay es juego, es ganar, ese es el espíritu del poder. Las religiones son distintos sistemas simbólicos y creo que se trata de un camino personal.
Sabiduría individual
Psiquiatra, investigador y buscador, ha desarrollado maneras de conocerse a uno mismo y es referente mundial en la terapia Gestalt, pionero en la psicología transpersonal y profesor de Berkeley. También ha sido aprendiz de grandes maestros espirituales. Desde finales de los años noventa ha brindado muchas conferencias sobre educación y ha influido en la transformación del sistema educativo en varios países, convencido de que nada es más esperanzador que el fomento colectivo de la sabiduría individual, la compasión y la libertad. De eso habla en su último libro,La Revolución Que Esperábamos. La Fundación Claudio Naranjo Barcelona imparte cursos para educadores.
Usted tenía un hijo…
Murió a los 11 años. Se me abrió el corazón.
¿A qué se refiere?
Di un salto espiritual, asomé la cabeza al cielo, y la tuve ahí unos tres años, en los que estuve en un retiro. Después caí rudamente.
¿Cuánto duró la caída?
Unos treinta años. Había abierto una escuela (en la década de los setenta) donde impartía un proceso de autoconocimiento, el programa SAT, que fue muy exitoso. Pero empecé a perder la inspiración y decidí cerrarla. Me dediqué a refinar, pasándolo por el intelecto, lo aprendido de maestros muy elevados.
Pasados veinte años reabrió su escuela.
Sí, con un programa integral de formación para terapeutas. El contacto con la gente me enseñó que podía más de lo que creía aun sin esa inspiración que veinte años atrás me hizo tan brillante. Abrí el SAT a educadores, gente de empresa, y me enfoqué en sanar: autoconocimiento,  tomar contacto con uno mismo. La gente no sabe estar quieta, decía Pascal, y es cierto.
¿De qué estamos enfermos?
De habernos perdido a nosotros mismos, de estar respondiendo a voces y a órdenes que no son las propias, de no saber nutrirnos de la vida en nosotros.
Esto que ha dicho es difícil…
Entrar en el presente y reconocerse: existo, soy. El  vacío de nosotros mismos nos lleva a vampirizar a otros en busca de amor, de aplausos, de placer…
¿No se libra nadie?
Todos tenemos una necesidad neurótica, para unos es la intensidad, para otros la ambición o el miedo al dolor… La escuela se ocupa de que uno no tenga tiempo de estar consigo mismo, de que se olvide de sí mismo y que no diga lo que realmente le pasa.
Y usted ¿qué enseña?
Tres formas del amor y tres de conocimiento. El amor al prójimo; el amor a los valores: belleza, verdad, todo eso que se ha perdido. El sistema de notas tiene mucho que ver. No se aprende por amor al conocimiento, por curiosidad, sino por el triunfo de la buena nota, de estar entre los considerados listos.
Nos queda el tercer amor.
El goce. Desde muy niños anteponemos el deber al placer. Todo pasa por un filtro de excesivo control y perdemos la capacidad de entrega. Somos seres domesticados.
Seres culturales, no me parece tan mal.
Tener una mirada neutra, de desapego, nos da una fuerza superior que pone las cosas en orden, integra los opuestos.
¿Cómo se llevan el desapego y la parte animal, la instintiva?
Son compatibles. El perro furioso no tiene apego por su vida, por eso tiene coraje. La fuerza de la vida es desapegada y para entregarse al río de la vida hay que desapegarse de uno mismo, de sus ilusiones, de sus cálculos. La generosidad es darse, y en eso hay un fondo de renuncia, uno confía en la vida. Estar en paz requiere ese desapego.
¿Y el desapego se enseña?
Tenemos una educación perversa en sus efectos. Los niños van perdiendo originalidad, libertad, nos vamos encogiendo a medida que crecemos.
¿Cuál es el error?
Educar es acompañar en el proceso de descubrimiento y crecimiento; inyectarles cosas prefabricadas (prejuicios, dogmas, respuesta) sirve para tener profesionales, pero no buenos seres humanos. La educación sin su aspecto humano, como mero mecanismo de transmisión de información, deshumaniza, les roba la vida a los jóvenes.
…
Así llegamos a una sociedad que trabaja sólo por dinero y las mejores energías del mundo se pierden porque no existe el concepto de vocación; hay que ayudar a descubrir a cada niño qué tesoro trae al mundo.
No es tarea fácil.
Me parece discutible la jerarquización de las materias, ¿Por qué la ciencia es más importante que el arte? Más valdría que nos ocupásemos en seguir a cada niño para ayudarlo a hacer aquello para lo que nació; así se aprovecharían las energías de la naturaleza humana y tendríamos un mundo mejor.
La base de su vida ha sido comprender quiénes somos.
Somos misterio, tenemos una profundidad insondable con la que hemos perdido contacto por la vida tan superficial que llevamos. Al ser humano no lo conocemos, y me parece que tiene diversas dimensiones.
¿Aquí y ahora?
El ahora está hecho de sensaciones, emociones, pero potencialmente podemos sentir la propia existencia, aunque cuando lo intentamos descubrimos que estamos vacíos. Es como si nos hubieran robado el alma. Y nos hemos vuelto vampiros, seres necesitados de llenarnos con lo que nos ofrecen el mercado y las personas. El sentido de la vida es crecer y dar frutos como una tomatera.
…
Hay que tratar de ser auténtico y más amoroso. Recuperar la conciencia del presente y conocerse. Si uno no entiende la propia vida, está parasitado por los problemas de la propia vida.
Entrevista relizada por LA VANGUARDIA. La Contra
https://cambiemoslaeducacion.wordpress.com/2016/03/14/el-sentido-de-la-vida-es-crecer-y-dar-frutos-como-una-tomatera-claudio-naranjo/