Buscar en el blog

Mostrando entradas con la etiqueta Notas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Notas. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de abril de 2023

Lo que no estaba unido se unió

 




Lo que no estaba unido se unió,

las familias que hay en mí se reconocieron a si mismas, 

las pude observar y transformarse en mi.

La semilla que había en mi interior terminó de enraizar

y conectar con e4sas raíces profundas de generaciones y generaciones.

Esa paz que sentí y que no sabía que podía sentir me permitió ver

el sufrimiento del que venía.

Sufrimiento por estar fracturado, dividido, separado.

Separación que dejaba un vacío interior sin saber como llenarlo.

Vacío que me permitió darme cuenta de lo importante.

Hasta que, finalmente, lo que no estaba unido se unió.


d


martes, 28 de febrero de 2023

Quietud luminosa



Desde la quietud luminosa de zazen

Emerge una ola de ternura con la forma de tu sonrisa.


d

jueves, 2 de marzo de 2017

Democracia y conciencia se afianzan en la práctica.

Y es que la democracia no es una planta que crezca de manera espontánea. Al revés, es antinatural, pues está pensada para desviar y reprimir la innata tendencia humana a imponer por la fuerza nuestra voluntad a los demás. La democracia hay que aprenderla, y no como una lección teórica, sino en la práctica. Requiere siglos.
Todo tiende a la entropía. La democracia igual que el orden, debe ir de la mano de la razón y por extensión, también, de la conciencia.

Dani Remedios, 02.03.17

domingo, 24 de enero de 2016

El Camino

Tu camino (tu vida) cualquiera que sea, lo defines, lo elaboras, lo creas, lo imaginas, lo cantas o lo bailas, lo gritas o lo callas. El camino lo vas caminando tu, no tu madre ni tu padre, ni hermana, hermano, sobrinos, tíos, primos, primas de primos, ni siquiera Luci (primera primate con conciencia). No lo crean nuestros maestros, profesores, cantantes, filósofos, pensadores, amigos íntimos, amigos no tan íntimos, barman de borrachera. No lo crean filosofías de Sócrates ni discursos del Doctor King, ni todos los sutras budistas que podamos llegar a leer en nuestra vida. Pero tampoco nos dicta el verdadero camino esta crisis "económica". El Verdadero camino es aquel el cual tú y sólo tu es quien debe darle sentido. Debe partir de tu corazón. Debes reposar tranquilo y sereno y buscar sin prisa pero con absoluta determinación hacia dónde vamos encaminando nuestros pasos y sobre todo porque y como lo estamos haciendo.
La mirada al corazón a la que me estoy refiriendo es a aquella mirada limpia y serena que todo ser humano es capaz de producir. Que es igual en todas las culturas y que sin lugar a dudas marca realmente nuestro camino. Sin engaños ni incertidumbres. Es esa mirada limpia que con absoluta certeza nos dice que estamos en el camino correcto para estar en paz y ser felices.
Ahora bien, reconocer dónde estamos y si coincide con esa mirada desde el corazón  atreverse a recorrer el camino, es un paso de extrema valentía.
Puede ser que nunca se nos ocurra buscar porque pensamos que no hay nada que buscar, que la felicidad es cosa del destino o de la suerte. Está en cada uno de nosotros plantearnos con sinceridad si aquello que nos pasa, nos pasa sin más o yo tengo algo que ver. Puede ser que se nos ocurra que, efectivamente algo de lo que nos pasa, nosotros tenemos algo que ver, es decir, somos responsables. Si es así, cuanto, hasta donde soy yo responsable. Un 80% de lo que me pasa es por mi culpa. Luego en esa franja pueda intentar hacer algo, puesto que es mi responsabilidad. Pero, que significa para nosotros ese 20 % restante. Como lo integramos en nuestra vida, como le damos sentido. O bien creemos que tenemos, absolutamente todo, bajo control. Que martirio. Todo está controlado por mí. No hay nada que se pueda escapar a mi control igual que un agujero negro. Es absolutamente cierto que no podemos controlar todo lo que nos pasa, por lo tanto, debemos aceptar la incertidumbre con corazón abierto y serenidad.
Integrar esa impermanencia de todo lo que ocurre y discernir con claridad cuál es nuestra responsabilidad en nuestra felicidad, es absolutamente necesario. Debemos ser firmes, así como no cejar en nuestro empeño en alcanzar esa felicidad que anhela nuestro corazón y todo nuestro ser. Nuestra vida que ya es significativa se convierte en trascendente. Nuestra felicidad nos pide nuestra participación. Nos va la vida y nuestra felicidad en ello.

Dani remedios

Tazacorte 24/01/2016

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Para ser feliz, basta con dejar de ser no feliz.


Bonita frase.

 
Nos pasamos el día creando causas que van en contra de nuestra propia felicidad y que al final se anclan en el subconsciente convirtiéndose en resistencias que operan continuamente.

No tengo tiempo de nada.

 
Ese mantra nos programa precisamente para eso. No lo repita más y aprenda a gestionar el tiempo.

¿Por dónde empezamos?

 
Separando lo importante de lo no importante. La mayoría no sabe hacerlo porque no tiene un criterio para ello.

¿Cuál es el criterio?

 
Saber dónde queremos llegar, cuál es nuestra visión y nuestra misión en la vida, de la que se derivan valores y metas. Todo lo que vaya a favor de eso es importante; lo que nos separe de ello es un ladrón de tiempo.

¿…?

 
Puede ser una persona, una tarea, una situación. Cada persona tiene sus ladrones de tiempo, pero hay algunos muy extendidos, como las interrupciones, reuniones y llamadas no deseadas, el desorden, la multitarea.

Lo de tener una visión suena esotérico.

 
La visión es el propósito en la vida, en qué queremos convertirnos a largo plazo. El hecho de ponerlo por escrito nos cambia la vida, nos da un marco de referencia; si no, nos pasamos la vida en prueba y error.

¿Y lo de la misión?

 
Como mínimo es la de ser feliz. Se trata de un proceso de autodescubrimiento. Hay que cuestionarse tres cosas: quién soy, cuáles son mis talentos, qué voy a hacer con ellos y a quiénes voy a dirigirme. Si no sabemos por qué hacemos lo que hacemos, perdemos la motivación.

Cierto.

 
Mucha gente vive en el mundo de lo urgente y hace cosas que no son importantes para ellos, sino para otros, y encima eso les produce estrés. Hay que salir de esa zona. Estar ocupado no es malo, siempre y cuando estemos hablando de trabajo y no de esfuerzo.

Alto ahí.

 
Si lo que haces está alineado con tu misión y disfrutas haciéndolo, puedes estar muy ocupado, pero no agotado.

Deme más herramientas.

 
Dedique un tiempo a cada tarea y huya de la procrastinación.

Latinajo.

 
Significa dejar para más tarde. Yo soy partidario del hágalo ya. En el momento en que se te ocurre una idea, el universo entero está en la mejor configuración para que la pongas en marcha.Si estás inspirado la acción fluye sola, parece que todo encaja.

Dígame las tres cualidades básicas de un buen gestor del tiempo.

 
Son personas proactivas: no esperan que las cosas pasen, sino que hacen que las cosas pasen. En el universo rige la ley de causa y efecto: toda causa da lugar a un efecto.

La ciencia se fundamenta en ello.

 
Por tanto, si yo no hago nada nuevo, nada nuevo va a pasar. Si quieres conseguir algo, debes considerarlo un efecto y así empezar a crear las causas. La persona reactiva espera que las cosas pasen mágicamente.

Entendido.

 
El cóctel de la buena gestión del tiempo consiste en cuatro partes de disciplina y una de improvisación. Y hay que conocer el concepto del tiempo, saber que existe el tiempo verdadero y el falso.

Curiosa distinción.

 
El tiempo verdadero es el instante presente; el falso tiempo necesita de la mente (programar tareas, recordar…),muy útil, pero si nos excedemos deriva en estrés y enfermedad. En cambio, la conexión con el instante presente la usamos muy poco y es lo que nos hace felices y productivos.

¿Productivos?

 
El súmmum de la gestión del tiempo es la atención plena, cualidad milenaria que nos permite estar en contacto con el presente incluso usando la mente. Otro aspecto esencial es gestionar bien la energía.

No estar siempre agotado.

 
Hemos de ser conscientes de cómo fluctúa nuestra energía durante el día para dedicar a las tareas importantes nuestros momentos de máxima energía.

…

 
La concentración es otro punto importante. Es una cualidad que se desarrolla mediante la meditación. Si aprendemos a concentrarnos en la respiración, desarrollamos la capacidad de no dejarnos llevar por distracciones. Y no hay que olvidar nuestro personal departamento de ayuda: el subconsciente.

¿Cómo conseguir su ayuda?

 
Si somos capaces de crear una imagen mental clara de lo que queremos lograr y lo asociamos a emociones (que ayudan a que el contenido se grabe con más fuerza), empezaremos a percibir las oportunidades. Pero es fundamental eliminar las creencias limitantes (“yo no valgo…, no merezco…”), que operan sin que seamos conscientes.

Deme algún truco para poner a trabajar al subconsciente.

 
Escriba en un papel su objetivo (por el que ya estamos luchando, aquí no hay magia) y hágalo de manera correcta (en presente, en voz activa). “Quiero encontrar trabajo” implica carencia; escriba: “Encuentro trabajo”, imagine que ya lo tiene. Y aprenda a leer en su cuerpo, en sus sensaciones, porque es como se expresa el subconsciente.

Por IMA SANCHÍS

Fuente: La Contra. La Vanguardia

jueves, 10 de diciembre de 2015

Equilibrio y desequilibrio




En todo desequilibrio hay una pulsión soterrada de equilibrio. Todo equilibrio viene precedido de un desequilibrio.
El desequilibrio es de por si la antesala del equilibrio, por lo tanto abracemos el desequilibrio ya que es el estado que nos va a permitir equilibrarnos en un orden superior. 
El desequilibrio es inherente al desarrollo de los sistemas. Cuando un sistema se desequilibra es porque busca un orden diferente y más estable, hasta el próximo punto de desorden/desequilibrio.
En el  punto espacio/tiempo de desequilibrio, horizonte de sucesos si habláramos de agujeros negros, es donde ocurren los verdaderos cambios trascendentales, si nos aferramos al equilibrio como norma, si buscamos estar equilibrados en todo momento, ese mismo aferramiento a un estado es de por sí impermanente y eminentemente traumático. No se trata de fluir equilibradamente en el equilibrio sino de fluir y adaptarse en el orden/equilibrio y también en el desorden/desequilibrio. En todos los sistemas con los que interactuamos, desde nuestro propio cuerpo/mente/espíritu, hasta nuestro pequeño planeta Tierra.

Dani Remedios

domingo, 14 de junio de 2015

Hábitos sagrados


Los hábitos, las acciones que repetimos a lo largo de los días de una manera repetitiva. A mí me gusta llamarlos rituales. Rito, dícese de aquello que es “Costumbre o ceremonia”. Costumbre es aquello que hacemos sin darnos cuenta de porque realmente lo hacemos, apenas sin conciencia de lo que hacemos y de por qué lo hacemos.
Casi siempre esos rituales nos hace la vida más cómoda, desde la perspectiva de nuestro cerebro que no hace ningún esfuerzo extra para pensar lo que estamos haciendo, esto es, cuando nos preparamos la cena o cuando nos sentamos en el sofá para embebernos con lo que pongan por la tele o nos tomamos nuestra dosis habitual para que nuestra mente pare, llámese alcohol, estupefacientes, etc. Es decir, por un lado le hace bien a nuestro cuerpo para que descanse y por otro no embrutece en el sentido de que realmente no nos planteamos a otro nivel si eso nos está haciendo bien realmente.
En casi todas las tradiciones religiosas existen ceremonias para iniciar el día y para el ocaso. En el Cristianismo es muy especial la ceremonia de la hora prima, o la última oración del día que nos dice el Islam. Es decir que los seres humanos sentimos de alguna manera que cada nuevo día se merece una ceremonia que nos haga conectar con algo más allá de nosotros mismos que se puede llamar para el caso que nos ocupa como DIA. Este momento debe de ser un momento sagrado. Se debe preparar todo nuestro ser para afrontar todas las visicitudes que nos puedan acontecer. Se debe afianzar la atención, se debe preparar el terreno para tener la mayor claridad posible así como conectar con nuestro corazón para desde ese centro empezar a funcionar, entrenando mediante el ritual que escojamos estas cualidades que hacen que nuestro día se desarrolle en un estado más elevado de claridad y una disposición correcta de nuestro ser integral.
Para el ocaso, de igual manera, existen ceremonias de clausura del día, es decir cuando le decimos a todo nuestro ser que es la hora de descansar, es la hora de cerrar el ciclo del DIA y comenzar un nuevo ciclo que es la NOCHE, la otra cara de la moneda y que identificamos con la luna, con la caída del sol y el nacimiento del no sol o simplemente noche. En ese momento recogemos internamente todo nuestro ser, al igual que las flores que se cierran por la noche, nos replegamos hacia nuestro interior, tratando de integrar todo aquello que nos ocurre durante el día.
Por lo tanto, son dos momentos del ciclo de la vida, que son importantes prestarles la máxima atención y realizar nuestras ceremonias de la manera mas conciente posible, de ellos dependerá tanto nuestras experiencias diurnas como nuestro sueño nocturno.
El saludo al sol, por ejemplo, o la ceremonia final de zazen de la mañana en la tradición Zen, son dos rituales de enorme atención y que preparan de buena manera a todo nuestro ser para afrontar el día, con tranquilidad y claridad en nuestras acciones, con el corazón abierto y alerta para elegir en base a él. Lo mismo puede ocurrir con todos aquellos rituales honestos y de corazón que hagamos cada uno en nuestra intimidad. Todo es ritual, es sagrado si se hace con claridad y corazón. El día inevitablemente será de una enorme claridad, cuanto más claro lo veamos, mejores serán nuestras decisiones.
Para la noche no sería menor la atención que debemos ponerle. Vamos a finalizar un día de hacer a nivel físico, emocional, mental y espiritual. Hemos tenido un día de trabajo agotador y necesitamos esa desconexión, o bien, hemos tenido preocupaciones por precisamente lo contrario, no tenemos trabajo y necesitamos uno. Por lo que quiera que sea, cuando llega el fin del hacer, llega el momento del no hacer. Llega el momento sagrado del prepararse para ofrecer a nuestro cuerpo-mente el descanso que merece. Como un buen amigo al que estamos agasajando, debemos tratar a nuestro cuerpo de la misma manera. Con conciencia amorosa hacia nosotros mismos, realizar ese ritual que nos prepare para cerrar los ojos y abandonarnos al sueño que nos repara, que nos hace un “reset” en la mente y en el cuerpo. Cada uno tenemos el nuestro, como ya he dicho, todas las tradiciones espirituales tienen esa ceremonia de fin de día, y tienen su sentido y su porque más allá de la comprensión mundana. El simple hecho de detenernos y recrearnos en el ritual del ocaso, prestando atención, dándole significado a lo que estamos haciendo y para que, nos prepara de muy buena manera para descansar.
Que la oscuridad vaya inundando el hogar, que nuestro ritmo y respiración se vaya acompasando, que nuestra mente se vaya volviendo hacia nuestro interior de nuevo. El encendido del incienso de la noche, la ducha caliente de antes de cenar, la tacita de té que simboliza el recogimiento que antecede al descanso. Si todos esos rituales que hacemos les prestamos atención y nos abrimos al momento presente, se volverán sin lugar a dudas en sagrados y por lo tanto nuestro descanso será equivalente. El ciclo del día se cierra sobre nosotros, una pequeña muerte acontece, de nuevo, renacerá al día siguiente un nuevo ser.


Dani Remedios, E.L.
Tazacorte  

14 de junio de 2015

sábado, 22 de noviembre de 2014

Centauro

Quirón

Quirón

Quirón fue un excepcional centauro (ver Centauros, Los), criatura con cabeza y torso de hombre y cuerpo de caballo. Era dis­tinto al resto de su especie y descendía de Ixión, ya que él era hijo de Cronos y Philera (Filera). Su aspecto de centauro se debía a que Cronos había hecho el amor con la ninfa Philyra (Filira) mientras mantenía forma de caballo, para no levantar las sospechas de su esposa Rhea (Rea).
Mientras que el resto de centauros eran bestias muy rudas, el inmortal Quirón se distinguía por su carácter civilizado lleno de sabiduría, inteligencia y fraternidad. Era un gran músico y fue famoso por su extenso conocimiento en el campo de la medicina. Los héroes de la Ilíada no dejaban de alabar las pócimas de hierbas con que trataba las heridas do guerra. Apolo, amigo personal de Quirón, le encomendó la educación de su hijo Asclepio, dios de la medicina, lo que el centauro consideró un gran honor pero no el único, pues también se encargó de la ins­trucción de Jasón, Acteón y Aquiles, entre otros, debido a su enorme paciencia. Gracias a Apolo, Quirón se convirtió en un extraordinario arquero.
Quirón vivió en una cueva del monte Pelión en Tesalea. Estuvo casado con Chanclo y tuvo una hija. Su nieto, Peleo, recibió el apoyo de Quirón, entre otros, cuando quiso cortejar a la bella diosa del mar, Tetis, en una relación de la cual nacería el gran héroe Aquiles.
Por desgracia, el buen centauro tuvo un final cruel y doloroso, pues durante una visita de Heracles al centauro Folo se desencadenó una pelea con otros centauros sobre una crátera de vino, y Quirón fue asaeteado de forma accidental por el héroe (ver Heracles). Los dolores que sufrió fueron tan severos que decidió regalarle su inmortalidad a Prometeo. Tras su muerte, Zeus decidió situarle en el firmamento como la constelación del Centauro.